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La comarca

Comarca de Valdejalón

Morata de Jalón se integra en la Comarca de Valdejalón, junto con otros 16 municipios de la provincia de Zaragoza, que suman más de 25.000 habitantes.  Atraviesan este territorio la autovía Madrid-Zaragoza, el ferrocarril y el AVE. Por él discurre el río Jalón, jalonado por puentes, azudes y norias, que configura, en buena medida, el paisaje natural de una zona que ofrece innumerables rincones para perderse. 

El patrimonio artístico nos habla de la rica historia del territorio de Valdejalón, destacando la huella mudéjar. Encontramos muestras de este estilo arquitectónico las torres de Villanueva, Ricla, La Almunia de Doña Godina, Salillas, Lumpiaque y Urrea, así como en la mezquita de Calatorao. También el gótico tardío tiene en la Comarca destacados ejemplos en las iglesias de Ricla, Alpartir, La Muela, Rueda y Urrea. Ya en los siglos XVII y XVIII, se construyeron un gran número de templos barrocos: los de Morata, Chodes y Almonacid; los de La Almunia, Épila, Lucena, Berbedel y Salillas; y los de Lumpiaque, Plasencia y Bardallur. Y ya tardía, rayando el siglo XIX, la iglesia de Calatorao, y aún más tardía comenzando ya el XX, la de San Blas de Santa Cruz.  Además de la arquitectura religiosa, sorprenden los palacios de Morata de Jalón y Épila.

Calatorao

Otra de las grandes riquezas de la Comarca de Valdejalón tiene su origen en su pasado más remoto. Este territorio, especialmente el municipio de Ricla, está considerado un referente mundial de la paleontología, albergando destacadas citas relacionadas con esta disciplina científica.  En los distintos yacimientos que encierra la Comarca, es posible encontrar multitud de fósiles, aunque éstos no son la única herencia de la antigüedad en la Comarca: son especialmente reseñables los restos de la mítica ciudad celtibérico romana de Nertóbriga y del paraje de la Cueva del Gato.   

También la naturaleza se muestra espectacular en la Comarca de Valdejalón, ofreciendo un gran contraste de paisajes: de la tierra fértil de la vega del Jalón a la magnificencia ocre y severa de las sierras de Algairén, Vicor, y Nava Alta. Montañas y valles albergan en este territorio ecosistemas diversos, por lo que interés el faunístico y botánico de la zona es grande. Y entre los campos y las huertas, encontramos, además, majestuosos árboles singulares: encinas, cipreses, pinos, olivos, álamos, almendros, robles y acacias, que sorprenden por su monumentalidad, su belleza y su simbolismo.